sábado, 15 de febrero de 2014

ES DE SALTA Y HACE FALTA

Por Damián Javier Lazota
MARIANA CARRIZO

Con sus coplas e infatigable “cajita” nos hace reír, reflexionar, a veces incomodar, en fin, sin ser experto coplero podría afirmar que este género tiene una amplitud tal que goza de un riquísimo abanico de temáticas costumbristas, humorísticas, picarescas, filosóficas, etc.

La joven Mariana Carrizo nació en un pequeño pueblo salteño llamado Angastaco un 1 de julio de 1983. Seguramente sus primeros años de vida le dieron a la copla que transmite las penas de aquella etapa donde el andar se hacía arduo.

Este género musical que puede atraer por su diversidad, en especial me atraen los versos que mencionan la problemática social de cada lugar y época, donde en un abrir y cerrar de ojos, la poesía nos puede hacer viajar en el tiempo.

Estas coplas, muchas escritas, su mayoría se transmiten por tradición oral.

La copla es una cultura ancestral que se expresa por todo el noroeste de la Argentina. Carlos Jesús Maita sugiere que su origen se remonta a “las antiguas moaxajas árabes” donde “el pueblo musulmán dominó la península ibérica durante ocho siglos. Los españoles la cultivaron y la difundieron al nuevo mundo”.

El canto a la copla es una expresión cotidiana y muy cultural, es parte de la vida, como conversar” sintetiza Mariana Carrizo cuando se le pregunta qué es la copla.

Dado que este artículo sólo intenta introducirnos en la copla de Mariana Carrizo, los invito a conocer algunos temas por ella interpretados e investigar sobre el género que interpreta.  

Foto principal de Tierra de vientos