domingo, 2 de febrero de 2014

INFORME DE LA SITUACIÓN

Por Damián Javier Lazota
El pasado 27 de octubre la sociedad rionegrina decidió en la urna el futuro de la provincia y la noticia no fue la elección que hiciera el PJ, sino el Frente Progresista –FP-, que se consolidó como segunda fuerza llevando a Magdalena Odarda al Senado de la Nación. Poco faltó para que la Patagonia consagrara al primer Diputado Nacional de la mano del socialismo. Mario Álvarez quedó a tan sólo 2500 votos del Congreso.

Con un radicalismo diezmado por la corrupción tras 28 años de gobierno, una gran parte del electorado eligió cambiar por lo sano. Es que el FP, una fuerza constituida por siete fuerzas de centro izquierda, son el oxígeno que le hacía falta a la ciudadanía para avanzar en un camino sinuoso, que se vislumbra difícil.

Si bien es prematuro hablar de candidaturas, Magdalena Odarda se perfila como la candidata natural del Frente Progresista para presidir la provincia. Una mujer que con trabajo suplió la soledad de la legislatura rionegrina, el pueblo la reconoció con su voto. 
Por el lado del PJ es todavía más complejo el análisis, la sociedad Pichetto-Weretilneck, que por momentos parece encaminarse como segura, en ocasiones tiene ondulaciones que hacen pensar al ex intendente cipoleño en un futuro alejado del FPV. Sólo resta esperar hacia dónde apuntan las jugadas del gobernador de cara a 2015. Algunas pintadas y rumores hacen entrever que no será sencilla –por no decir imposible-, una reelección con la actual estructura peronista.

En la UCR está todo más claro. No se vislumbra un candidato de jerarquía que pueda ocupar el lugar de candidato natural del radicalismo, que parece estar atravesando con un retraso de diez años la crisis que desmembró al partido a nivel nacional. Pero no está todo dicho, hay quienes especulan, de la mano de Sartor y Mendioroz, un acercamiento a Weretilneck como el candidato de la UCR, lo que terminaría por convertir al gobernador en un oportunista, una especie de saltimbanqui político al mejor estilo Cobos o Borocotó.

En este juego de especulaciones se ve con claridad que con la incorporación del Frente Progresista al escenario político, se renueva la confianza de una sociedad que siempre se encontró tironeada entre el bipartidismo. De esta manera se suma un actor con probada honestidad y trabajo, que va a cumplir un papel fundamental en la pulseada política de 2015, que en la sombra ya comenzó a jugarse.