miércoles, 5 de febrero de 2014

TODO MENOS CARO

Por Damián Javier Lazota
MADE IN ASIA

No es un documental brillante de aquellos que uno puede deslumbrarse con información que desconoce, pero sirve para abordar un tema tan sensible como la explotación laboral, o más aún, la esclavitud en el siglo XXI.

Por momentos -el documental escrito y dirigido por Nicola Graef y transmitido por la TVE- parece una mala publicidad a favor de la multinacional Adidas instalada en ese país, donde muestra las condiciones en las que viven sus trabajadores alegando que podrían estar peor.

William Anderson, jefe del departamento de Asuntos Sociales y Ambientales del grupo Adidas no deja de justificar los malos salarios que paga a sus empleados y dice;

“no creo que con los sueldos que les pagamos les estemos explotando, podrían ser mas elevados pero para ello habría que pasar por las instituciones y sistemas de cada país, porque sino se crea aún más confusión”... los trabajadores pueden o no sentirse más o menos explotados, pero siempre serán explotados.

Por su parte, Harry Nurmansyah, también del departamento de Asuntos Sociales y Ambientales del grupo Adidas reconoce;

“el salario mínimo no sirve más que para satisfacer las necesidades más vitales de los trabajadores” pero aclara “una vez más depende de cómo se gastan el dinero”... intento interpretarlo y nuevamente desde el lugar de explotador, de alguna manera se victimiza y advierte que ellos no son responsables de cómo gastan su salario los trabajadores. Ningún trabajador que gane lo que los explotados de Asia, es libre de disponer qué hacer con su dinero. Es obvio que lo usará para alimentarse, el alquiler, algo de ropa y si le sobra... olvídense, nada les sobra a estos trabajadores.

Ya lo decía Nicolás Guillén, el genial poeta cubano; “me matan si no trabajo y si trabajo me matan”.

Está claro que Indonesia tiene una precarización laboral que le es funcional a las empresas que allí están instaladas y la empresa en cuestión es la que se muestra en regla según las precarias leyes laborales del país asiático, apareciendo como damnificada por no poder dar un mayor aumento a sus trabajadores.

Argentina, lejos de la precarización laboral asiática, también tiene trabajadores que padecen la explotación en términos de esclavitud. La Alameda, una organización social que salió a la luz por denunciar trabajo esclavo puede dar testimonio de las condiciones laborales que se dan en algunos casos. Pero este será tema a desarrollar en otra oportunidad.