martes, 6 de enero de 2015

AMIGOS

Por Damián Javier Lazota
RECUERDOS SIN PAUSA

Recuerdo encontrarme en el camarote de un tren que retornaba de San Juan o Córdoba. Junto a mis padres y hermano volvíamos de las vacaciones. Ese regreso fue curioso. Al despertar vestía un pintorcito, camino a lo que sería el inicio de una nueva etapa en el jardín de infantes, donde conocí a mi primer gran amigo y fuimos
inseparables hasta el comienzo de la secundaria. Luego el desencuentro. Y el reencuentro. Los años perdidos no se hicieron notar, quince años más tarde el azar nos convocó para compartir una cena con nuestras respectivas familias y como el destino es caprichoso, coincidió que ambos conocimos la dicha de ser padres el mismo año con pocas semanas de diferencia... jamás tuve el deseo de Roberto Carlos, mi universo de amigos entraba en la palma de una mano. Y ese amigo que por elegir otro rumbo dejaba un vacío, sin saberlo era promotor de otras amistades. Los dos primeros años de secundaria me brindaron la amistad de dos nuevos grandes amigos. Luego vendría quien ya no está entre nosotros y extraño. Todos y a su manera brindando lo mejor de la amistad cuando más los necesité, estando cerca o a la distancia, tendiendo siempre su mano amiga.